jueves, 13 de diciembre de 2018

EL VAGABUNDO INDOMABLE

Por Juan Yolin



Hace cinco años escuché el nombre de Eduardo Cobos. Recuerdo, que por alguna razón, relaciono con la dulzura y solidez de un patacón, con el tono maracucho de su enunciado: ¡Epa, Yolingo, tenés que leer los cuentos del Lalo! Cuando se está acostumbrado a viajar con la literatura es usual que este tipo de recomendaciones llegue en la forma de los poemas del tío, el epistolario de la abuela o las canciones del sobrino. Pero esa primera lectura me remitió a Beruti, cuento que abre el periplo de este libro y que tras cinco años me sigue pareciendo brutal.

martes, 30 de octubre de 2018

Oficios Campesinos

Le Monde Diplomatique, noviembre 2018

FUERA DE FOCO

Santa Victoria de Ricardo Herrera Alarcón 
Por Patricio Serey


Si bien ya en los primeros poemas del libro se esbozan algunas posisiones en torno a su “intención”, estos textos (como ya lo dijo Luis Riffo en una presentación anterior) funcionan como un oxímoron, poética que, por un lado, quiere jugar a desorientar, a conducir la lectura hacia lugares ignotos y oscuros, pero que, a su vez, se preocupa de la frágil salud (¿mental?) de la poesía escrita. La iglesia de nuestro señor (segundo texto del libro), por indicar uno que nos ayude a graficar lo antes dicho, puede querer mostrar la antigua “casa” de la poesía, que ya no se ocupa de su propio mito; pero que, sin embargo, hoy se encuentra convertida en un práctico almacén de acopio de materiales; en un escondite; en una casa de acogida para adictos en rehabilitación: hoy “la ocupamos para sacarnos el mal espíritu / el demonio de la literatura / esa vieja costumbre de escribir a caballo contra el viento.

jueves, 25 de octubre de 2018

EL POETA NO ES UN FINGIDOR

Color Hormiga, de Chiri Moyano
Por Ricardo Herrera


Vidas de calas negras y Amores de aguas podridas son las dos partes en que Chiri Moyano estructura su nuevo libro titulado Color Hormiga (Inubicalistas, 2018). En ambas secciones subyace la dificultad de existir. O ella se hace patente desde el título: que algo se coloque o se ponga color de hormiga significa que se puso cabrón, difícil de sobrellevar, oscuro, pedregoso. A través del ascenso y descenso de la hormiga que sube y baja hacia la luz o las raíces, Moyano intenta contraponer la laboriosidad de estos insectos con la actitud más bien resignada del hablante, un personaje que ve transcurrir los días entre amores perros, amigos lejanos, la claustrofobia de una casa  que termina auto inmolándose: decadencia, caída, pastizal, aguas cenagosas. El poeta se ha cansado de ser un fingidor y muestra, como decía Huidobro en Sino y signo, sus vísceras secretas, como queriendo también olvidarse de todo y que todo lo olvide. Supongo que la poesía de Moyano es creada, o lo intenta, de manera similar a esos oficios campesinos que el autor ha investigado, una poesía  en ningún caso lejos del rigor intelectual, pero si despojada de sus mecanismos de artificio, de su retórica inmanente, de su contexto teorizante. En general sus libros parecen trabajados por el sol y la paciencia, la contemplación y la experiencia: reflexiones en voz alta donde está permitida la rabia, el lugar reconocible, la metáfora o la comparación sencilla. Cristian Moyano recupera también, en algunos tramos de este libro y en su anterior Todo cocido a leña, algo de esas poéticas que están íntimamente ligadas al terruño,  a la miseria del campo y al despojo al que lo condena la modernidad. 

LA ESTÉTICA DE LAS IMÁGENES

“Migratorio” de Felipe Moncada 
Por David Bustos


Ezra Pound dice que la realidad se puede presentar desnuda como lo hace la cámara fotográfica, como lo presenta también el reportaje periodístico. Entonces este texto, por su manera de abordar los lugares y las cosas, percute las cuerdas de la crónica, en alguna medida. Pero también hay textos, que desmienten precisamente esa puesta en escena.

SOBRE EL DISFRAZ

MIGRATORIO, DE FELIPE MONCADA
Por Juan Manuel Silva Barandica
 .. .. .. .. ..
Este poema del hambre
Está escrito con el estómago lleno,
Los maestros recomiendan distancia
Nada de pintar del natural
El pobre debe hablar de reinos fantásticos
No redundar en el mosquerío de los tachos,
Mentir. Palabras
. . . . 
Perros disfrazados de marioneta.
  
1

Hoy escribir es un lujo y hacer poesía lo es aun más. Ahora bien, si este estado de excepción es percibido positivamente en otras disciplinas, por misteriosos azares, entre las pocas personas  que disfrutamos de esta antigua práctica hay aun menos lectores atentos y desconfiados, a quienes sin mucha razón se los ha llamado críticos. Explicar esto significaría una digresión larga y aburrida, pero si tuviese que resumirse, podría ser algo así: es complejo que haya crítica de poesía, porque la poesía en sí misma desde antes de la modernidad es una forma privilegiada de crítica. Metacrítica, podríamos llamar a los argumentos que intentaré esgrimir, aunque quizás sea otro contrasentido.

miércoles, 24 de octubre de 2018

POESÍA AL ACECHO: ESCORIALES, DE PATRICIO SEREY

Ricardo Herrera Alarcón

La Colección Proyecciones. Plaquettes de Poesía, de Ediciones Inubicalistas, nace a fines de 2017 en Valparaíso, y en ella se publicaron diez libros que intentaban, en palabras de los editores “dar a conocer los trazos de una poética en ciernes o los fragmentos de una obra de mayor complejidad”, incorporando el cruce  entre pintura y literatura a través de la muestra de fragmentos de obras de artistas visuales. Los autores publicados en esta colección son: Damaris Calderón, Jonnathan Opazo, Claudio Guerrero, Américo Reyes, Patricio Serey, Juan Carlos Aros, Carlos Henrickson, Sergio Muñoz, Jaime Pinos y Alejandra González, en una apuesta editorial por nombres y generaciones diversas. Más allá del concepto de plaquette y su idea de escritura en tránsito, creo ver en estos diez autores la consolidación de proyectos poéticos claramente definidos.

A PARTIR DE MIGRATORIO

MIGRATORIO DE FELIPE MONCADA (EDICIONES INUBICALISTAS 2018) 
Por Claudio Maldonado


No hubo épica en el viaje, Migratorio. Cuando niño un profe te mandó al chuzo y la pala. Otro te invitó a matar el ocio indio y a comprar la parca del futuro. No hubo elogio, ni rumor, cuando quedaste al medio de la tabla, por temor a ser un africano en ruina. Con la rabia junta en el porcino del amparo, con la débil magia de hacerte por ti mismo y cambiar tu tiempo por monedas. 

“MIGRATORIO” DE FELIPE MONCADA

Rodolfo De los Reyes Recabarren


Nuevamente el poeta nacional nos sorprende con un nuevo libro de poesía, texto que aborda nuevas perspectivas en la lírica chilena, esbozando de alguna forma esa silenciosa y a veces no tanto marea migratoria que empieza a teñir de colores el paisaje nacional. Lo importante es la mirada introspectiva del poeta, que indaga en distintos periodos del espacio-tiempo, en una construcción de momentos y situaciones, que su verso, ágil, certero y poderoso nos describe. “Migratorio”, título que el poeta Américo Reyes descomponía como “Mi Grato Río”, en un juego que evocaba el sentido lúdico del Río, como rito de iniciación en la juventud y en las excursiones de antaño, como una forma de re bautizar este libro de viajes, traslados, migraciones, tanto en la dimensión geográfica como de la memoria, que a estas alturas se torne nebulosa y distante. 

BUCOLÍA DE GUARENES

SOBRE MIGRATORIO DE FELIPE MONCADA

Jonnathan Opazo


Me gusta citar este poema como si se tratara de una sustancia dulce y amarga. Como un tic que deviene mantra y explica una idea fija. Una idea, en este caso, que hace estallar una presunta dicotomía: la ciudad como espacio fijo en contraposición al viaje constante. Reza la maldición de Cavafis: «No hallarás otra tierra ni otro mar. / La ciudad irá en ti siempre. Volverás / a las mismas calles. / Y en los mismos suburbios llegará tu vejez». El hablante de La Ciudad, probablemente uno de los grandes poemas que nos dejó el alejandrino, nos dice sin remilgos: no hay manera de escapar. No hay despojo posible. «La vida que aquí perdiste»—prosigue, como si de una gitana maldiciente y fastidiosa se tratase—, «la has destruido en toda la tierra».

COLOR HORMIGA

Por Daniel Tapia

La producción poética de Cristian Chiri Moyano pasa desapercibida como la de muchos escritores que prefieren quedarse en la provincia, no integrarse a los centros de producción cultural institucionalizada y por la discreción de las editoriales independientes. “Color Hormiga” constituye su séptimo libro de poemas y viene a fortalecer la coherencia y seriedad de su propuesta. La poética opta por la simpleza y ausencia de complicaciones retóricas y está dirigida principalmente a los lectores que pueda captar en el lugar desde donde escribe. El autor vive en Quebrada Alvarado, un pueblo ubicado en el cordón de La Campana, al interior de la Quinta Región, un distrito campesino, detenido en el tiempo, que siempre está amenazado por la expansión excesiva del cemento. La actitud política de quedarse en el territorio de pertenencia de Chiri Moyano es la que ha ido dando forma a su obra, tanto a su escritura personal como a su labor de recopilador de costumbres y documentos acerca de la historia de su poblado.

jueves, 16 de agosto de 2018

ESPEJISMOS


ESPEJISMOS
Por Susana Burotto


Hace tiempo que no presentaba libros de ficción. Hubo una época en que fue frecuente y con circunstancias diferentes en cada autor y libro. Cuando he tomado esta labor, nunca he dejado de tener una conexión especial, si no con el autor –a veces muy lejano– sí con la o las historias presentadas, haya sido novelas o cuentos. Imposible no hacerse partícipe de sus tramas, sus personajes, sus diálogos. Como si con las palabras se hiciera una primera “avanzada”, que sintetizara el espíritu de lo que se leerá.

 ¿Es real esta situación? No, no lo es. Es una simple percepción, un pequeño autoengaño. Uno no puede, en una simple presentación, pretender que los eventuales lectores que están presentes, beban de las palabras de alguien que no es el autor del libro en cuestión. Muchos piensan –con pleno derecho– que el presentador de un libro tendrá una visión tan cercana como afectiva, con lo cual hay una subjetividad en la visión crítica del libro.

ESPEJISMOS, CUENTOS DE RAÚL ALCAÍNO

Ediciones Inubicalistas, Valparaíso, 2018, 98 páginas 
Por Felipe Moncada


El tema que atraviesa todos los relatos de este libro es la guerra, el medio para hacerlo: relatos “clásicos” (en el sentido estructural del cuento) sobre conflictos bélicos en lugares y tiempos diversos. Cito acá un fragmento de la contraportada del libro: “Una tribu que se protege a través de los sueños y la brujería del progreso, un interrogatorio sobre un incendio en un territorio en conflicto, un prisionero gringo en una guerrilla latinoamericana, dos soldados argentinos en una playa de las Islas Malvinas, los sobrevivientes de una tropa del Ejercito de Chile en la Guerra del Pacífico, desorientados por el desierto, un soldado israelita oyendo de un palestino en silla de ruedas un antiguo relato árabe, una española que disfrazada de hombre se integra a la empresa de la “conquista de América”. Estos son algunos de los personajes y temas que recorren estos 7 cuentos.”

miércoles, 18 de julio de 2018

En lugar de la certeza

Palabras sobre el libro “Color Hormiga” del poeta Chiri Moyano
por Natalí Aranda

Es a la vida adonde intentamos llegar en la poesía
Wallace Stevens

Este texto piensa construir el camino de una interpretación que no se aleje demasiado del poema, o, dicho de otra manera, un texto sobre la experiencia de la lectura del libro “Color hormiga” de Chiri Moyano. Experiencia que, a través de la materia y la naturaleza, nos muestra un acceso a lo simbólico, a la sombra, al vaciamiento y al dolor. Imágenes primitivas cercanas a lo arquetípico, pero que mantienen siempre un elemento situado.

Para partir quisiera hablar del poema como aquello que devela el tramado, los trazos que va dejando una realidad muchas veces inaccesible en otras modalidades de la palabra. Es una mirada hacia adentro que nos revela el afuera, la naturaleza, el hallazgo de una continuidad entre las cosas de un mundo y nosotros. Palabra que en su gratuidad nos entrega el acontecimiento y nos relaciona con los hechos, con lo real, por eso Stevens dice que el poema es aquello que aumenta nuestra sensación de realidad y nos aproxima a la vida. El poema “Color hormiga”, que le da nombre e inicia el libro de Chiri Moyano, nos abre una oportunidad de interpretar esta relación entre la poesía y el mundo. 

Nostalgia del aparecer

Sobre Color Hormiga, de Chiri Moyano
por Rodrigo Arroyo

Adelmo Farandola lame al interior de la olla
de polenta lo que queda del unto de hace años,
un aroma, una nostalgia del aroma, cuando no otra cosa
Claudio Morandini



Tal vez sea preciso convenir, más allá de establecer un punto de partida, que un poema es en cierto modo, acaso también lo es así por momentos el lenguaje, un modo de fijar o situar nuestras pérdidas. De mostrar aquello que no está, o aquello que deja de suceder. Y aunque sea por medio de una veladura, de un susurro, el primer paso del poema es mostrar lo que no está, hablar de lo que no sucede. Digo esto para evitar confusiones, porque en este libro, en el libro  de mi amigo Chiri Moyano, el poema es por extensión, más allá del lugar donde aparece lo perdido, un lenguaje abierto hacia lo oscuro.

lunes, 6 de noviembre de 2017

El humor y la poesía

Reseña sobre “Limeriques” de José Tomás Labarthe
Por Hugo Villar Urrutia

“Limeriques” (2017) se titula el quinto asalto literario del poeta curicano José Tomás Labarthe (1984), publicado por Ediciones Inubicalistas. Es un poemario que utiliza la técnica inglesa del Limerick, una suerte de paya que debe ajustarse a ciertas reglas y que busca contar una historia en cinco versos con unas buenas rimas y un remate gracioso en el último verso, como el siguiente: “Un niño llamado Teo/ Jugando al lindo y al feo/ Con sus colmillos de vampiro/ Tras un relajante suspiro/ Se le escapó un peo”. 

EL HUMOR COMO ARMA DE DEFENSA

Reseña de “Limeriques” de José Tomás Labarthe
Por Cristián Rau


¿Qué son los mentados limericks? Wikipedia, el oráculo de nuestra época,  nos dice que son una forma poética muy conocida en el mundo anglosajón, formadas comúnmente por cinco versos con un esquema de rimas. El limerick tiene generalmente intención humorística, y a menudo obscena. Los dos primeros versos riman con el último, así como el tercero con el cuarto, y éstos dos por lo general son más cortos.  Estos poemitas nacen en el Siglo XVIII, pero alcanzaron su apogeo en el XIX gracias al Book of nonsense de Edward Lear. 

viernes, 20 de octubre de 2017

Limeriques en diario El Centro

“Limeriques” de José Tomás Labarthe:
LA RISA, LA PARADOJA Y EL SINSENTIDO

Un libro de poesía cómica es el que por estos días está presentando José Tomás Labarthe, quien además de poetas es profesor universitario de diversas universidades de la Región del Maule. Contiene fotomontajes de la artista visual Antonia Isaacson y fue publicado por la editorial Inubicalistas.

Entrevista de Daniela Bueno, publicada en Diario El Centro. 


Tu libro “Limeriques” se presenta como “poesía cómica”. ¿Podrías desarrollar un poco más ese concepto por favor? 

En su "Poética", Aristóteles define al humano como un animal político, pero también como un ser ridente. Que ríe. Esa última parte del tratado se extravió. Humberto Eco escribió una novela notable llamada "En el nombre de la rosa" en la cual se busca ese texto. De ahí en adelante, en la filosofía hay una serie de pensadores que reflexionan sobre la naturaleza cómica del hombre. Schopenhauer, Hobbes, Freud. ¿Por qué reímos cuando alguien se cae? ¿Por qué el niño sonríe cuando consigue lo que quiere? La poesía también ha pensado mucho en la risa. El bufón, el juglar, el poeta popular, el antipoeta. En la poesía chilena, sin ir más lejos, desde Pezoa Véliz a Parra, Redolés y Bertoni. Yo también siempre he sentido curiosidad por aquellas situaciones incongruentes de la vida, me tira más la paradoja que el paradigma. Desde esa inquietud arrancó este librito, que tributa a los "limericks" que escribía Edward Lear en el período victoriano en Inglaterra. Una poesía del sin sentido, que asume el desafío de contar un chiste en 5 versos, con un régimen métrico y silábico. 

miércoles, 4 de octubre de 2017

ESCOMBROS

Cuentos de Felipe Montalva, Ediciones Inubicalistas, Valparaíso 2017

Por Felipe Moncada



Hubo una época de oro de la narración –y esto es una suposición– en que escritores como Melville, Conrad, London, y por qué no, Francisco Coloane, Manuel Rojas, Ernesto Montenegro, se bajaban de un tren para subir a un barco y cruzar entre témpanos hacia el polo, o bien deambulaban por caminos recién hechos por ir detrás de una cierta “realidad nacional”, al lugar donde las tensiones sociales se liberan o crujen, mediante una huelga, una migración económica, un acto de represión social acallado en los medios. En ese espacio hecho de actos, intereses y noticias, en que una nación se enfrenta a sí misma, en sus sueños y contradicciones. Menciono esto por el vínculo entre el periodismo, los viajes y la narrativa, ocurre en algunos autores como síntomas de que buscan llegar al fondo de algún problema oculto o semienterrado, rastrean las fisuras sociales, buscan en aquello que molesta, la evidencia incómoda, planean sobre los escombros.

martes, 3 de octubre de 2017

LIMERIQUES

Poesía de J.T. Labarthe, fotomontajes de Antonia Isaacson
Ediciones Inubicalistas, Valparaíso 2017, 120 páginas

Por Felipe Moncada


¿En qué consiste la forma del limerick? Intentemos una definición: se trata de una estrofa de 5 versos, en que rima el primero, el segundo y el quinto verso, mientras por su parte riman el tercero con el cuarto (AABBA). En cuanto a la extensión del verso, esta no importa mucho. Esto último influye que la métrica de los limericks nos parezca poco ortodoxa, y me atrevo a aventurar que se debe al acostumbramiento a la décima, o bien a la penetración vía osmosis de las formas de la rima encuartetada que gobiernan el universo de la poesía popular, o bien al hablar en endecasílabos que casi sin darse cuenta es la unidad fundamental del habla del chileno (Parra dixit). Pues bien, el poeta y músico Mauricio Redolés agrega a esta definición, en la contraportada del libro Limeriques, citando a su vez al The Blue Peter Book of Nonsense, lo siguiente: “El secreto es contar en cinco versos una historia, tener un buen par de rimas y siempre un último verso divertido, la longitud de los versos no necesariamente tiene que ser igual”. O sea, es una forma gobernada por una métrica, una regla, pero una regla a medias donde interesa más el ingenio que las matemáticas gramaticales es su total exactitud, sea entonces aquel el “pie forzado” del formato.

viernes, 15 de septiembre de 2017

LA CRÍTICA, LA PROVINCIA, LA LITERATURA UNIVERSAL

A partir de Territorios Invisibles (Ediciones Inubicalistas, 2016)
Por Alexis Figueroa

El 31 de enero de 1827 Goethe define el concepto de Literatura Universal. Lo hace en una conversación con Eckermann su secretario, expresando la idea de que todas las literaturas del mundo pueden tener el mismo valor y atractivo.
Dice: Me gusta echar un vistazo a lo que hacen las naciones extranjeras y recomiendo a cualquiera que haga lo mismo. Hoy día la literatura nacional ya no quiere decir gran cosa. Ha llegado la época de la literatura universal y cada cual debe poner algo de su parte para que se acelere su advenimiento.
Coloca en juego una idea de naturaleza excepcional. Mas, esta idea, que en sí misma implica el renegar de la literatura nacional en virtud de una abstracción comporta el problema de su norma, de su canon. 

miércoles, 13 de septiembre de 2017

DESDE LOS ESCOMBROS PERCOLAMOS VIAJES NUEVOS

A propósito de ESCOMBROS de Felipe Montalva (Ediciones Inubicalistas 2017)
Por Claudio Maldonado


El mote de literatura marginal a veces porta un gatillo fácil, un ojo que por un lado grita la rebelión y por el otro está pendiente de las fluctuaciones de un poder culturoso, tan frágil como ridículo. Y es en esta invención de marginalidad donde escritores, críticos, editores, libreros y lectores mucha veces caen y pican para librar una lucha soterrada por hacerse “creíbles”, como dirían en los campos del valle central, los absorbe no lo maldito, sino el amalditamiento,  esa cosa que Octavio Paz decía en uno de sus ensayos: el no querer rajarse, el morir calladito con la bandera orgullosa de haber vivido en una periferia de escarnio y valentía. 

martes, 12 de septiembre de 2017

LOS RESTOS

Sobre "Escombros", cuentos de Felipe Montalva
Por Álvaro Bisama


Pienso en esto cuando leo “Escombros”.
Pienso en caminos cortados, en afectos rotos, en conversaciones interrumpidas, en caminos laterales, en un paisaje que se va quebrando.
Pienso en las parejas que confunden el afecto con la violencia, en los apuntes de un diario que van quedando sueltos a lo largo del calendario, en los tiempos muertos de las carreteras interiores de un país que solo sabe olvidar sus carreteras interiores.
Pienso en el frío como una consigna.
Pienso en porteños perdidos en el desierto de una guerra lejana y cómo la sombra de una ciudad hostil es la única postal que tienen de su casa.
Pienso en el hambre.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Sobre, Qué será de los niños que fuimos, de Claudio Guerrero, por Rodrigo Arroyo

Uno y tres revelados.

Lo en verdad revolucionario no es la propaganda ideológica que aquí
y allá nos incita a acciones claramente irrealizables y se deshace a la
primera reflexión, al salir del teatro. Lo en verdad revolucionario es
la señal secreta de lo venidero que se expresa en el gesto de la infancia.
Walter Benjamin

Uno
Revelar: hacer visible la imagen impresa en la placa o película fotográfica  
Tal vez, muy en el fondo, la idea de volver sobre la infancia es una estrategia para restituir la esperanza en la fuerza y radicalidad de la poesía, digamos, más allá de volver sobre experiencias de un pasado reciente que nos hermana como miembros de una comunidad o sociedad. Aunque sea nada más a partir de la representación, rescatando ideas, o imágenes de un mundo que añoramos, digamos, distinto al que habitamos. Así, a través de la pintura, en los años sesenta, y en la música, a la década siguiente, dos niños encarnaron la más aguda reflexión sobre la realidad social de este continente, esa secreta señal de lo venidero. Nos referimos a Juanito Laguna, del artista plástico argentino Antonio Berni, y a Luchín, de Víctor Jara. 

viernes, 25 de agosto de 2017

SANTA VICTORIA

Por Cristian Cruz 


            Santa Victoria obliga al lector a identificar las huellas dactilares de la poesía de Ricardo Herrera. Digo obliga, porque estamos en presencia de la consolidación de una poética, lo que permite instalar el perfil de esta misma dentro de su generación y permite ampliar la red de su influencia y rastrear también la influencia de la tradición chilena en su propia escritura. Es difícil proferir ideas claves sobre Santa Victoria sin regresar a la poesía anterior del autor, porque este libro es parte esencial de la estética que envuelve toda su obra, además de agregar algunos elementos que refuerzan su andamio personal y semántico.

martes, 8 de agosto de 2017

NIÑOS QUE YA NO LO SON

Sobre “Qué será de los Niños que Fuimos”, de Claudio Guerrero
Felipe Moncada Mijic


Hay un poema del cubano Eliseo Diego, llamado El Oscuro Esplendor, que recordaba fragmentariamente y a menudo mientras leía el libro que hoy se presenta. En el poema mencionado, Eliseo contempla a un niño que juega con “unas pocas piedras inocentes” y se pregunta: "Qué irremediable catástrofe separa / sus manos de mi frente de arena, / su boca de mis ojos impasibles", y es quizás esa “irremediable catástrofe” –la distancia insalvable entre el niño y el adulto– un tema central en el libro “Qué será de los Niños que Fuimos”. Esto coloca a la idea de la pérdida, en el centro del tema de la niñez. Pérdida de la inocencia, de la seguridad, de la fascinación, de la pureza de “animalillo humano” (idealizada o no), en el supuesto, claro, de una infancia protegida por la familia, la comunidad o el Estado.

El regreso del Luchín

Por Hugo Villar

Quizás algún día vuelva el famoso Luchín Gutierrez
a caminar por la 10 oriente, acompañado del Felipillo
y del Naiquel Llacson, acompañado del Juan Varela
y la sonora Sortilegio, como personajes de un delirante
cuento de Juan Emar, comiéndose unas prietas con papas cocidas
en el Derby o en el Pingüino, con el Felipillo acelerando por la 3 sur,
como un Taxi Driver, sorteando a maricones y borrachos, sorteando
el destino inexorable, de los parias y de los soteros.

lunes, 7 de agosto de 2017

UN EXTRAVÍO EFICIENTE

Qué Será de los Niños que Fuimos de Claudio Guerrero Valenzuela
Por Carlos Henrickson


En una de esas a alguien se le ha ocurrido entrar a la poesía chilena como a un archivo, asumiendo que podría bien analogarse a una biblioteca con sus registros exhaustivamente puestos al día año tras año por una legión incontable de expertos, y dudo mucho que pudiese salir del edificio con alguna conclusión limpia y precisa sobre algo -incluso quizás ni siquiera pudo salir de ahí, con la razón extraviada y fija en la contemplación de un inexplicable “canon” que se equilibra en un evidente y mañoso truco de circo sobre el precario y asimétrico volumen de armarios construidos a la rápida.

jueves, 3 de agosto de 2017

Risa y Hueveo en el Maule


Algunas breves palabras 
sobre el paso del cometa Llacson por el impoluto cielo maulino

Por Jonnathan Opazo



 “De la cintura para arriba y de la cintura para abajo”, dice Alfonso Alcalde a modo de prólogo en una edición de las aventuras del Salustio y el Trúbico, “los cuentos populares de antaño escarbaron el alma, los trabajos y la conducta de muchos de nuestros compatriotas. Iba la micro rural a bandazos y los pasajeros blasfemaban ingenio disparando con tallas, gallinas, canastos y huevos […] Nos reímos de frailes, cornudos, matasanos, fornicadores buenos para el diente y matronas de sustentado busto”. Cito al tomesino porque me parece entrever en “El regreso de Naiquel Llacson” un registro que emparenta al escritor talquino con el poeta del Panorama ante nosotros. A su manera, el negro Felipillo y el espectro de Naiquel podrían ser nuestros Salustio y Trúbico, lanzados como ellos solos en esta piducan road movie que recorre el territorio de punta a cabo y de cabo a rabo, sorteando pacos y filas de turistas, almas en pena y miradas incrédulas. Y como esos cuentos populares de antaño de los que habla Alcalde, “El regreso de Naiquel Llacson” escarba y disecciona lo humano y lo divino para poner con ingenio y ánimo socarrón de sobremesa dominguera la miseria del hombre, su avaricia y su ternura de animal falsamente soberano de sí. 

miércoles, 2 de agosto de 2017

Nuestra trinchera está a este lado del espejo

Apuntes sobre Santa Victoria, de Ricardo Herrera Alarcón
Por Pablo Ayenao Lagos


Comenzaré con un poco de historia. Quizás es necesario enfrentar los textos desde el afecto y la biografía. Conozco muy bien Santa Victoria. Este poemario lo vislumbro desde su concepción; o desde la concepción de su circulación, mejor dicho. Con mi amigo Felipe Caro publicamos, por el año 2015, un anticipo de este libro, una plaquette, bajo el sello Venérea Violenta Ediciones, del cual éramos orgullosos e inexpertos editores. Recuerdo nítidamente el día que llevamos unas pruebas de impresión a la casa de Ricardo para que él eligiera la que más le gustara. Evoco ahora, sentado frente al computador, esa bella presentación que realizamos en un café temuquense, al aire libre, en pleno otoño, cuando Ricardo declamó unos versos en registro onomatopéyico y con Pipe nos miramos divertidos, pues no pensamos que aquello ocurriría.

CARTA A LUCHÍN GUTIÉRREZ (1942 – 2017)

Bernardo González Koppmann
Talca, 17 de julio de 2017


Querido Luchín:

Te escribo en este día lluvioso desde el departamento de Fabiola, en el sector de La Florida, Talca, la morenita que vendía tus libros en el mall y que te llamaba para que le trajeras más ejemplares y retiraras las luquitas de lo vendido, y a la que tú le respondías -muerto de la risa- que ya se te había agotado la segunda edición y que estabas hablando con tus editores de Valparaíso, mientras nos mostrabas una entrevista a tu bella persona en The Clinic. Todo como un juego, como no creyéndolo. Y no era chiste. Porque tus libros prendieron como pasto seco, y así mismo se vendieron como pan caliente. Y eso que estabas recién apareciendo en estas lides, casi a los 70 años de edad; porque antes tuviste que trabajar en cien oficios, ya sea en la CIC -donde te hincharon las berenjenas los milicos-, de tornero, de confitero, de baterista en La Sonora Sortilegio, etc. etc. etc., ya que tenías que criar y educar a tus cuatro hijos, todos actualmente profesionales universitarios, y a puro ñeque te las batiste contra viento y marea, y sólo cuando el menor se tituló te decidiste a ser escritor. 

martes, 1 de agosto de 2017

Escribir a caballo contra el viento

Sobre Santa Victoria, de Ricardo Herrera
Leído el sábado 15 de julio de 2017 en la presentación de Santa Victoria, en el Centro Cultural de la comuna de Carahue.

Por Luis Marín


Con el advenimiento de Santa Victoria (Ediciones Inubicalistas, Valparaíso, 2017), el quinto libro del poeta Ricardo Herrera Alarcón, asistimos a la transustanciación de un hecho cotidiano (esto es, la conversión del pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Cristo) en notable poesía. Una poesía preñada de símbolos pero también expositiva. Larismo Surrealista o Larismo Deconstruido, como le llamó Luis Riffo con algo de ironía.

Notas breves sobre un regreso

Por Susana Burotto
Talca, julio 2017


No conocí al autor de este libro. Sólo lo vi una vez, en la muestra del documental sobre la Sota. Mi memoria registra imágenes difusas de ese encuentro y por lo tanto, mi aporte en este homenaje viene solamente como apreciación lectora de su libro El regreso de Naiquel Llacson. He tratado de equilibrar una visión humana y literaria, porque entiendo que su figura se proyecta mucho más allá que los textos publicados por él.

viernes, 28 de julio de 2017

Dripping

Santa Victoria, de Ricardo Herrera. Ediciones Inubicalistas, Valparaíso, 2017
Por Jaime Pinos


Dripping. Action painting. Expresionismo abstracto. Jackson Pollock chorreando pintura sobre un lienzo blanco dispuesto sobre el piso. Moviéndose a su alrededor con palos, cuchillos y el propio bote de pintura cuyo contenido derrama sobre el lienzo. Moviéndose alrededor de la forma que va apareciendo, poco a poco, con la superposición de los colores, las manchas, los trazos como estallidos. Poner la pintura en el piso para entrar, para estar dentro del cuadro, decía Pollock. No frente, dentro. 

La santa victoria de la luz

Presentación del libro Santa Victoria, de Ricardo Herrera, Ediciones Inubicalistas, 2017
           Por Jorge Volpi Bravo

LUZ / OSCURIDAD
Luz – paisaje – escritura–cuerpo – percepción – cambio – temporalidad.
La luz que podemos observar se construye en el encuentro / sentir la luz en esos paisajes / Hay un conflicto en la luz.


Esta fuerza invisible se hace visible cuando hace contacto con la materia, la oscuridad es espacio que contiene luz invisible. En estas escrituras vamos por un adentrarse en la espacialidad de lo oscuro y al mismo tiempo entrar a la dimensión de lo luminoso, cuerpos que producen luz, la perciben y la reflejan. Hay una ventana abierta, una inmersión en un paisaje de luces; quiero atender a las luces que veo en esta escritura, las luces del paisaje, paisaje sin luz, crisis de la percepción. Aquí, en este paisaje es posible observar el movimiento de la luz, pero también sentir su vibración. Es también una luz que se siente, vivimos dentro de una luz, si tienes paciencia y esperas, podrás ver esa luz de la que hablas, o al menos sentirla, porque esto se siente.

El Regreso de Naiquel

Por Silvia Rodríguez

Indudablemente Luis Gutiérrez fue un hombre orgulloso de habitar en la ciudad de Talca y los temas que abordó en sus libros Unión Pacífico, más que un club de barrio (2012), Un viaje como el de tantos (2015), y La Sota (2016), en gran medida, son una forma de agradecimiento y tributo a la tierra que lo vio nacer y volar hacia valles eternos.

En su última novela, El regreso de Naiquel Llacson (2017) presentada en forma póstuma, queda establecido, una vez más, su ingenio al crear todo un universo ficticio con el regreso de Michael Jackson. El cantante, quien se encuentra pagando sus pecados en el Purgatorio, decide volver a la tierra para buscar un sitio donde pasar su vida eterna, pero antes, tiene que elevar una solicitud al Tribunal Constitucional del Purgatorio donde manifiesta que el lugar elegido es la ciudad de Talca y que cohabitará en el cuerpo de un taxista, quien sueña convertirse en una estrella de la pantalla. 

jueves, 27 de julio de 2017

Don Panta y Don Luchín

De cómo Pantagruel, después de haber abandonado el oráculo de la botella con Panurgo y compañía, piensa en tomarse un buen descanso, pero sin venir a cuento aparece en Talca,  en donde el negro Felipillo y el Naiquel Llacson torturan a don Jacobo de las Monedas. 

            Por Claudio Maldonado

Texto leído el viernes 21 de Julio de 2017 con motivo del Homenaje y presentación póstuma del libro 
El regreso del Naiquel Llacson, de Luis Gutiérrez (1942-2017).


Mientras Pantagruel ordenaba destapar cincuenta garrafas de vino, para que sus caballos llegaran frescos al bosque de las Monjas Tetonas, sintió un extraño vértigo espiritual que al inicio lo achacó a la senda fumada que le había pegado a su pipa de pastañola. Pero no era así, el verdor de la pradera comenzó a deshilacharse, los sirvientes y sus amigos consejeros se esfumaron en un pluf, el mareo adquirió un vértigo imposible y apareció frente las puertas del casino de Talca. Como don Panta las había pasado todas (mal que mal se habían despachado cinco libros contando sus palomilladas), en vez de sentirse sorprendido por tanta fealdad, pegó un grito de rabia hacia los cielos: “Estoy muy cansado, padre, ya no quiero aventurar más, además me gusta el juego, pero este casino debe pagar como las huevas. Fue en eso, cuando apareció a su izquierda, un hombre ya entrado en años pero de complexión juvenil. 

La mutación de los lares

Presentación de Santa Victoria (Inubicalistas, 2017), de Ricardo Herrera Alarcón
Por Luis Riffo

Haciendo uso de información privilegiada (aunque en este caso no rinda rédito económico alguno, pero sí el regocijo de disponer de ciertas claves para amplificar el sentido del texto), me propongo en estas pocas líneas señalar algunos aspectos del texto de Santa Victoria (Ediciones Inubicalistas, Valparaíso, 2017) relacionados con ciertos correlatos que un purista consideraría inapropiados, como aspectos biográficos del autor y sentimientos encontrados del lector.

En primer lugar, debo aclarar que estoy aquí en mi calidad de amigo del poeta y en esa condición me he propuesto la tarea de evitar los epítetos laudatorios respecto del texto y del poeta. No quiero decir con esto que no los merezcan, sobre todo el texto, aunque también el autor en alguna medida, pero justamente lo hago por el afecto que le tengo y más aún en consideración de su radical desconfianza respecto de las opiniones elogiosas, frente a las cuales siempre ha prevalecido esa cuota de duda obsesiva que es el síntoma de una escritura que subsiste, pese a su pasmosa invisibilidad, en los rincones más alejados de este reino del fin del mundo. Por eso prefiero que el frío bisturí crítico se contamine con la emocionalidad de un lector sureño para abrir algunos senderos en el paisaje que Ricardo Herrera reinventa con el nombre de Santa Victoria.

miércoles, 26 de julio de 2017

Santísima Virgen del Despojo, la patrona de la poesía regional

Apuntes sobre “Santa Victoria” de Ricardo Herrera Alarcón
Por Felipe Caro

Hace un par de años Ricardo nos confió, a Pablo y a mí, la publicación de una plaquet de adelanto de este libro, llamada “Santa Victoria: Poemas de anticipo” por Venérea Violenta Ediciones. Configuramos una presentación esbozando ciertas interrogantes: cuál era el territorio expuesto, quiénes los animales que lo poblaban, cuál la relación entre vida y poesía. Hoy me queda claro. Como si la luz de nuestra virgencita me hubiese bendecido.

            Es Santa Victoria, de Ediciones Inubicalistas 2017, un libro que conforma un panorama de la poesía regional, un espacio geográfico al que oficialmente se le denomina Araucanía. De singular fauna, rural, lluvioso, desolado, violento, donde sus seres abrazan la fragilidad: un manicomio para escritores, aspirantes y lectores.

martes, 13 de junio de 2017

Sobre Perdigones, de Guillermo Riedemann

          Columna de Leonardo Sanhueza en Las Últimas Noticias
         
          Escopetazo hace volar las plumas en nombre de los perseguidos

Presentación para Perdigones, de Guillermo Riedemann

 Por Antonio Rioseco

I
CUERVOS

“Nunca he visto un cuervo”, señala el autor en un poema que se nos presenta más bien como una declaración de principios. Con ese pie forzado entramos en un mundo de paralelos y contraposiciones; tensiones que nos hacen estar en más de dos lugares o tiempos a la vez.
La poesía es el lenguaje creado -como otros ya han señalado- no para la mímesis sino para la poesis, donde se puede estar y no estar a la vez y, de igual modo, ser y no ser al unísono.
Riedemann, o el hablante, si queremos precisar, “no ha visto” cuervos en el sentido estrictamente visual, pero sin duda ha convivido con ellos y les ha temido como, desde los orígenes, nuestros antepasados del hemisferio norte, los han venerado con un temor de dios.

Presentación de Perdigones, de Guillermo Riedemann

          Por David Bustos

          Quiero decir que a Esteban Navarro lo conocí en el año 1997, exactamente 20 años atrás. Dirigía un taller en la SECH, en la calle Almirante Simpson. Por concurrir nos pagaban diez lucas. Se trató de mi primer taller de poesía. Como toda experiencia que se hace por primera vez, el taller de poesía de 1997 fue inolvidable. En ese tiempo yo no sabía si escribía poesía o más bien, escribía, pero no conocía a ningún poeta que pudiera darme una pista para saber con alguna autoridad o certeza, si lo que escribía tenía valor.
Esteban Navarro siempre fue su nombre y la primera vez que me enteré que se trataba de un seudónimo, creo que fue en su casa.

Apuntes sobre perdigones

          Presentación de Perdigones, de Guillermo Riedemann
          Por Andrés Florit          

          Una de las pequeñas prosas de Perdigones comienza así: 

En el cruce de caminos, la progenitora encenderá un cigarrillo. El gesto, imitado años más tarde, será motivo de risa en casa de los anfitriones.

Esta escena me recordó un poco la película Fresas salvajes, de Ingmar Bergman, cuando el protagonista vuelve a la casa de veraneo de “los primeros veinte años de su vida”, y de pronto comienza a observar sus recuerdos desde afuera, como si estuviera viendo otra película. “No sé cómo sucedió, pero la claridad del día transformó en una especie de sueño las imágenes de mis recuerdos, que aparecieron ante mis ojos con la fuerza de un acontecimiento real”, dice el narrador en off, antes de mostrar al anciano mirando embobado a su joven prima que recoge fresas y, luego, coquetea con otro primo. 

Perdices & perdigones.

          Presentación de Perdigones, de Guillermo Riedemann
          Por Jorge Polanco Salinas

“¿Acaso no es la poesía un intento de enmendar un error?”
Mahmud Darwix, En presencia de la ausencia


          En una conocida escena de La mirada de Ulises, el cineasta griego Theo Angelopoulos filma varios grupos de personas mirando la cordillera. El travelling los muestra quietos, a la espera; algunos con sus bolsos, otros abrazados o sencillamente acostados sobre la nieve. El contexto de la película indica que son generaciones de viajeros que buscan una vida en los Balcanes. Parecen fantasmas, espectros de una espera ancestral e indeterminada. Más que un periplo a la manera del flâneur, correspondiente a las ciudades del centro de Europa, estos exiliados provienen de una devastación. 

viernes, 9 de junio de 2017

PUERTAS EN LAOSCURIDAD

Por Susana Burotto [2]
Novela testimonial de Adriana Bórquez [1], Ediciones Inubicalistas, 2017

PALABRAS INTRODUCTORIAS
¿Qué diferencia un texto de ficción y de no ficción? ¿La intención del autor? ¿El material narrativo? Porque en ambos casos se usa un lenguaje, hay que conformar una realidad nueva con las palabras, tener en cuenta un lector, apelar a los recuerdos, trabajar con elementos que pueden —o pudieron— ser reales, pero, que al trasladarlos a un letra escrita, cobrarán una realidad, adquirirán un tono, un matiz, que tendrá su propia identidad y donde la ficcionalidad puede no ser la invitada principal pero igualmente se sienta en una silla visible en el entorno de las palabras del texto de no ficción, en el testimonio, el recuento histórico, el ensayo. La misma ficcionalidad que es la dama principal, la reina perfecta y suprema del que quiere alcanzar esa condición de hacer algo cercano a la literatura.
Digo esto a manera de reflexión antes de presentar el libro de Adriana Bórquez Puertas en la Oscuridad como una necesaria inquietud que esta obra me brinda como lectora y como responsable de presentarla. 

jueves, 8 de junio de 2017

PUERTAS EN LA OSCURIDAD

Sobre la novela testimonial de Adriana Bórquez
Por Silvia Rodríguez

Nos encontramos nuevamente ante un testimonio fiel a un contexto histórico que aún está latente, ya sea por la proximidad de quienes lo padecieron o por la falta de justicia ejercida sobre los culpables.
Leer Puertas en la Oscuridad, me ha llevado a evocar lecturas de otros libros que iré mencionando más adelante.
Adriana esta vez nos lleva vez por los senderos que hubo de sortear en una época en la que peligraba la vida de sus hijos, de sus compatriotas y la suya. Conociéndola, estoy segura que este sería el orden establecido en el marco de sus preocupaciones.

Desde el primer momento de esta novela testimonial, Adriana establece un vínculo y atrapa al lector presentando un acontecimiento al que nadie, nunca, debería ser expuesto. Me refiero a: Negociar la libertad a cambio de entregar a otros, proteger a sus hijos de los torturadores y mantenerse viva.

Liberando el campo de concentración de la memoria

Sobre Perdigones, de Guillermo Riedemann 
Por Ricardo Herrera Alarcón


Lo político y lo poético, (como dimensión ética y, en menor medida, épica) son uno en la poesía de Guillermo Riedemann y son también una característica de toda su generación. Mucha de la sensibilidad de los poetas posteriores está incubada en textos como Dawson, Desencanto general, Contradiccionario, Primer arqueo, Mal de ojo, o en un libro bien posterior pero que me parece clave en su textualidad híbrida anclada entre lo onírico, lo social y lo metapoético, como lo es Materia de eliminación, de 1998. La conciencia de ejecutar un arte de la palabra, pasa por Llanos Melussa, por ejemplo, en esa lucidez escritural que ondea por temas y formas variadas. O en Alejandro Pérez extiende la mano a ese sinsentido que toca y trastoca el mundo; o la sensibilidad logofágica que se enuncia y se niega y se devora a sí misma en su decir, la misma que Lira lleva al extremo de su propia desaparición física. La poética de Guillermo, por lo menos en sus tres últimos libros, viene de ese anclaje, en esa arena movediza escribe, desde allí salta al vacío de la página en blanco.

lunes, 13 de febrero de 2017

LA PROYECCIÓN DE LA CATÁSTROFE

Sobre Perdigones, de Guillermo Riedemann
Por Carlos Henrickson

Jorge Teillier, al caracterizar una línea lárica en la poesía chilena, plantea la raíz última de la vuelta al lar en el yo pulverizado y perdido de la ciudad, citando a Gottfried Benn: una conciencia desalojada que sueña con volver a ser el antepasado de sus antepasados, una masa de musgo en un tibio pantano. Basta esto para darnos cuenta que el trayecto de estos poetas sería harto más arduo y significativo que una emigración física desde la provincia a la ciudad, se sugiere que el desarraigo es más hondo y fatal, y que bien probablemente no tenga que ver siquiera con la naturaleza, sino con la memoria, y hasta con algo aun más sustancial de la experiencia del mundo. La memoria de un quiebre catastrófico que escinde profundamente la posibilidad humana parece acompañar la obra de Teillier como un índice hacia hitos de una historia arcana -que puede envolver el desarrollo de la civilización entera junto a sus formas de registro aurático- o bien algo más cercano, no contado o silenciado por la cultura desaurante y blanqueada de la fundación nacional: la violencia extrema de un poblador invasor sobre el territorio, sus habitantes y su vida natural.